Recortes y prioridades
La crisis obliga a recortar en todos los capítulos de los presupuestos, incluidas las fiestas. Eso es lo que ha ocurrido en Vitoria-Gasteiz, el alcalde ha decidido recortar el presupuesto para las fiestas de La Blanca. Las cuadrillas de blusas, uno de los colectivos que más hacen por crear buen ambiente estos días, se lamentaban del recorte porque eso supondrá que algunas de las tradicionales actividades no se podrán hacer. Aunque, seguro que sabrán como llenar esos huecos.El recorte para las cuadrillas de blusas ha supuesto 9.000 euros.
Durante La Blanca toda la ciudad se siente acogida, y participa de la fiesta. Es un espacio muy cuidado que ha sabido crecer con el tiempo, porque ha sido mimado por las instituciones y es querido por la ciudad. Por eso es una pena que, a pesar de la crisis, el gobierno municipal no haya priorizado esta fiesta, que pretende alejarse de conflictos y polémicas.
Y este lamento de las cuadrillas me ha hecho reflexionar en torno a la reciente decisión del ayuntamiento de colocar una pantalla gigante para seguir la final del mundial de futbol. La pantalla para ver el partido se colocó en la Plaza España y costó 12.000 euros. Al acabar el partido, parte de la gente reunida en la plaza se dirigió hacía el Casco Viejo para acabar la fiesta. Sin embargo, la fiesta acabó con una carga policial en la cuesta de San Francisco. En realidad, esta celebración estuvo marcada por la polémica y la crítica desde el principio, y finalmente provocó disturbios y mal ambiente en la ciudad.
Me pregunto entonces, ¿no hubiera sido mejor reservar esos 12.000 euros para no perder nada de La Blanca, y no generar polémicas y cargas policiales?

No se si es políticamente correcto o no hablar de fútbol con la que está cayendo. Lo que sí sé, es que necesito desmelenarme. Y el partido de mañana me parece una excusa como otra cualquiera.


Lo siento por los incondicionales de
Y no me voy a meter con el PSE, para variar.
No me extraña que muchas veces se diga que los políticos mienten, he aquí un caso flagrante de como algunos políticos mienten. ¡No miente toda la política!

Últimos comentarios