Tanto monta, monta tanto…
En una ciudad cualquiera, la administración destina dinero para emergencias. Para cuando algunas personas de esa ciudad que estén pasando un mal momento no queden desamparadas a su suerte.
Una de las preocupaciones de la administración es el FRAUDE, que nadie abuse, que nadie se aproveche de la caja común.
Algunos mecanismos para controlar prácticas fraudulentas, de las personas que reciben “ayuda de emergencia social”, es saber donde están empadronadas y si coincide con su alojamiento habitual, que tengan un contrato de alquiler, y que vivan en una vivienda adecuada.
Pero para controlar estos datos hay problemas básicos.
Algunos dueños de pisos alquilados no quieren formalizar contratos de alquiler para no tener quedeclarar a Hacienda. Para no declarar a Hacienda, no pueden permitir empadronamientos en ese piso. Con lo que ya no aparecerá el contrato de alquiler, ni el padrón. Ambos datos necesarios, y que no son, únicamente, responsabilidad del inquilino que necesita “ayuda con urgencia”.
Y lo de la vivienda inadecuada, no se refiere a que estas personas, que están pasando un momento difÃcil, vivan en un piso de 300 metros cuadrados con vistas al mar.
No
Vivienda inadecuada se refiere a un piso sin las condiciones mÃnimas para ser habitado. Con lo cual, la administración opina que, si alguien está pagando por vivir en un piso sin condiciones para habitarlo, no tiene derecho a cobrar su “ayuda urgente”.
La administración no responde a dos preguntas clave:
1) ¿Esta persona necesita urgentemente ayuda?
2) ¿Quien comete FRAUDE?
1)Esa persona -mujer, española, sola y sin estudios-, que habita un piso indigno, no puede obtener su contrato de alquiler, por eso tampoco está bien empadronada. Asà que, aunque esté pasando un mal momento, y tenga derecho a su ayuda de emergencia, la administración se la quita.
2) El responsable, y finalmente timador social, es el dueño del piso, que no declara a Hacienda, que engaña sobre quien vive en su vivienda, que no hace contrato de alquiler, y que mantiene una vivienda ruinosa.
Al propietario del piso no se le exige nada.
¿No estarÃa bien que con lo que nos devolviese el propietario -a través de sanciones-, pagásemos a las personas que pasan una época apurada?
Esto está pasando ahora en Vitoria-Gasteiz. AsÃ, no veo justicia social, no veo una actitud de progreso, sigo viendo el “HOR KONPON MARIA ANTON”, o “SÃLVESE QUIEN PUEDA”. Y me viene a la memoria aquella lamentable frase de Felipe González: La misma mierda son
Yo que soy algo más correcta en las formas que el expresidente del gobierno, opino que tanto monta, monta tanto Don Peio como Alonso
Foto: By Jazz Sandoval


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