PolÃtica 2.0 versus mediocridad polÃtica
Hace mucho tiempo que venimos reivindicando la participación ciudadana, y sin embargo, no se lo ponemos fácil a esta sociedad falta de tiempo. Atomizamos los órganos de participación, acumulamos reuniones y pedimos a todos y todas su máxima implicación, en órganos meramente consultivos. O sea, nos beneficiamos de sus ideas y las utilizamos según nos convengan o no. Sin duda nos queda aún mucho por aprender para poder motivar e implicar a la gente.
Los últimos dÃas se apuntan en los medios de comunicación las lÃneas maestras de los programas electorales de algunos partidos polÃticos: PP y PSOE. Propuestas redactadas con buena intención. Las diferencias entre los partidos polÃticos van a estribar en la manera de llevar adelante esas iniciativas. Unos lo van a hacer desde la autoridad , otros desde el “dime que te parece” pero sólo asumiendo la respuesta si coincide exactamente con su planteamiento.
Yo creo que hay que dar pasos diferentes, audaces y decididos para hacer polÃtica en el siglo XXI. El desencanto generalizado y sobre todo el descrédito que tiene la clase polÃtica, nos tiene que hacer cambiar la manera de trabajar en este terreno.
Para hacer polÃtica hay que tener una interlocución real con la ciudadanÃa y atender a sus inquietudes. Muchas veces, estar en una institución hace perder perspectiva, aleja de la realidad y de la problemática diaria. Por eso es importante escuchar, para poder atender esas necesidades que muchas veces no percibimos.
Devolver la cuota de poder que la ciudadanÃa está reclamando, a través de la participación directa y vinculante, es un deber de las personas que estamos en las instituciones haciendo polÃtica. Tener el valor de compartir ese poder, no tener miedo a atender y responder tiene que ser una obligación. Sólo asà podremos iniciar el camino hacÃa una nueva manera de hacer polÃtica, participativa de verdad.
Un ejemplo de esta nueva manera de hacer polÃtica es la iniciativa propuesta por Ezker Batua, en forma de moción en el ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz, para que se instalen columpios adaptados para niños y niñas con discapacidad en los parques infantiles de la ciudad. Esta iniciativa partió del blog de Gasteiz Mutante. Hemos conseguido el compromiso del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz para que se transformen los parques infantiles y sean espacios integradores de todos los niños y niñas de la ciudad con y sin discapacidad.
Y en la misma lÃnea de trabajo, de construcción, creo que los polÃticos y polÃticas debemos cambiar las argumentaciones. Estoy cansada de escuchar el discurso de “mi grupo no hace esto porque su grupo no lo hizo cuando estuvo gobernando” o “mi grupo hace esto, mal, porque como su grupo ya lo hacÃa cuando gobernaba…” o incluso criticar la vida privada sin motivos claros. Si alguien comete un delito, tanto en el ámbito público como en el privado, hay que denunciarlo en los tribunales. Pero no se puede jugar con el honor y la imagen de nadie, sobre todo cuando no hay pruebas.
Este tipo de argumentos es a todas luces fruto de la mediocridad, producto de un mal polÃtico. También nos cuestan tiempo y dinero. Señores y señoras polÃticas: trabajen y prepárense más. Hagan polÃtica y no corrillos criticones y destructivos.
La ciudadanÃa nos vota para que mejoremos su calidad de vida. Hay que trabajar por eso, y no por el insulto y el descrédito.
Ilustración: aljazeerah.info


